Rezo al creador

  • 23 August 2009
  • yinetradio

Escrito por: wënmay

Todos los días le rezo al creador, pidiendo bienestar para mi, para mis hijos y para toda la gente, cada rezo le ruego al creador que bendiga a mis hijos con conocimientos y sabidurías, para que ellos puedan vivir felices y contentos, que puedan tener pensamientos buenos para el bienestar de todos.
Pero últimamente mis oraciones no han sido escuchadas, posiblemente por la edad nuestro creador ya se canso de mí, de pedir siempre lo mismo, o posiblemente mi voz ha dejado de retumbar en los oídos del creador.
Mi pueblo, mi gente, mis hijos, cada ves son mas rebeldes, ahora que veo, cada quien quiere hacer lo que se le antoja la gana, ya no existe la comunidad que antes existía, aquellos tiempos donde la armonía entre los pueblos era lo mas importante. Hoy todos se miran con signos de precios, solo se buscan para hablar de negocios y de dinero, ya no de ayuda mutua.
Me pregunto, cada que preparo mis flores, cada ves que voy a comprar mis velas, para ir a aquel lugar donde aquellos que llegaron nos dijeron que vivía el creador, mis oraciones serán escuchadas nuevamente?, o simplemente las velas ya pasaron de moda, o ahora debo comprar velas artificiales que nunca terminan de parpadear. Lo que he pensado también, es que ahora el creador ha cambiado, en vez de oraciones, necesita más limosnas más de cosas materiales que mis hijos anhelan hoy.
Ahora me he dado cuenta, que yo tengo la culpa de que mi gente y mis hijos sean así, siempre he querido el bienestar de mis hijos, les di educación que según es lo mejor, han ido a la escuela, ahora son ingeniero, licenciados, contadores, doctores. Pero en ves de educación, les di, ambición, ambición a querer tener todo sin hacer nada, donde persiguen dinero y más dinero.
La educación que según les di, fue para que mejoraran nuestra vida, en cuestiones de salud, naturaleza y creencia, para que se dieran cuenta que nosotros valemos mucho y que no tenemos ese agujero en el alma que siempre quiere y quiere. Pero el error ha sido mío, hijos, les pido disculpas y perdón porque yo he fallado, no debí mandarlos a la escuela, yo pensé que ustedes eran lo suficientemente fuertes para no caer donde todos caemos, pensé que esa educación que según era bueno, ustedes lo iban a modificar y reforzar nuestra vida comunitaria.
Ahora solo me queda rezar para que sus mentes sean fuertes y no caigan más bajo de lo que ya han caído. Porque ustedes me ven como un ignorante, pero resulta que no, en ves de educación se han vuelto mas y mas ignorantes de la vida y de la felicidad.